El Parque Nacional "Picos de Europa" es un destino perfecto para viajar con niños. Ofrece muchas posibilidades para descubrir aspectos de su geología, su fauna, su flora, o simplemente disfrutar de sus espectaculares paisajes naturales.
El parque se encuentra ubicado entre las regiones de Asturias, Cantabria y León, en plena Cordillera Cantábrica. La región de Asturias es la más extensa y la mejor para realizar rutas de senderismo con niños. Tenemos la oportunidad de seguir varias rutas señalizadas, con diferentes dificultades y duraciones.
Las mejores épocas del año para visitar este Parque Nacional son primavera y otoño, por las temperaturas y la vegetación, los múltiples colores que podemos encontrar en estas estaciones crean paisajes de especial belleza. En los centros de información del Parque y en las oficinas de turismo podemos informarnos sobre la programación de excursiones guiadas gratuitas, que son una excelente forma de conocer distintos rincones.
Picos de Europa
Los Picos de Europa son un macizo montañoso localizado en el norte de España que pertenece a la parte central de la cordillera Cantábrica. Aunque no muy extenso, su cercanía al mar hace que sea pródigo en accidentes geográficos de gran interés. En la actualidad el Parque nacional de los Picos de Europa constituye el segundo parque nacional más visitado de España, después del Parque nacional del Teide (Tenerife).
Esta formación caliza se extiende por Cantabria, León y el Principado de Asturias y en ella destacan sus alturas, en muchos casos por encima de los 2500 m, por lo cerca que se encuentran del mar Cantábrico, pues en su punto más septentrional apenas se distancian 15 kilómetros del mar. Geográficamente los Picos de Europa se encuentran en la línea de la cordillera Cantábrica, si bien son considerados como una unidad independiente de ésta por su formación más reciente. Ocupan una superficie total de 67 455 hectáreas repartidas entre las tres provincias
Los Picos de Europa están divididos en tres macizos: el macizo Occidental o Cornión, el macizo Central o de los Urrieles, y el macizo Oriental o de Ándara.
Las mayores alturas se encuentran en el macizo de los Urrieles, que pasa por ser el más agreste de los tres, pues catorce de sus cimas superan los 2600 m de altitud, con la Torre Cerredo, de 2650 m, como techo de estas montañas y tercer máximo de toda la península ibérica, después de Sierra Nevada y los Pirineos. Otra montaña que forma parte de este macizo es el Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu, de gran importancia histórica en el alpinismo español. Fue conquistado por primera vez el 5 de agosto de 1904, por Pedro Pidal, Marqués de Villaviciosa, y su compañero de cordada y guía Gregorio Pérez Demaría el cainejo, pastor natural de Caín de Valdeón.[cita requerida], ascensión que se considera como el nacimiento del alpinismo en España.
En el macizo Occidental o Cornión, llamado así por la forma de cuerno que ofrece su silueta al ser visto desde el oeste, destaca la Peña Santa, que con sus 2596 m de altitud supera en 110 m a la siguiente cima de este macizo, la Torre de Santa María o Torre Santa de Enol. Por estas dos montañas, la Peña Santa y la Torre Santa, este macizo se conoce asimismo como el de las Peñas Santas.
El macizo Oriental, también llamado de Ándara por estar en él el circo del mismo nombre, es el más modesto de los tres, tanto en altura (su techo, la Morra de Lechugales, alcanza los 2444 m de altitud) como en verticalidades.
Geografía
Los Picos de Europa se encuentran situados dentro de la línea que, de oeste a este, ocupa la cordillera Cantábrica. Comprenden una superficie más o menos rectangular de unos 20 kilómetros de Norte a Sur y aproximadamente de 35 km de Oeste a Este, lo que da unos 550 kilómetros cuadrados.
Tan modestos son en extensión como ricos en número de cimas y picos, contándose catorce por encima de los 2600 m, cuarenta de más de 2500 m, y prácticamente doscientos cincuenta que superan los 2000 m de altitud.
Los distintos macizos vienen definidos por los ríos que los escoltan y atraviesan. Así, el conjunto de los Picos de Europa está limitado por los ríos Sella y Dobra, por el oeste, y por el Deva por el este. Otros dos ríos, el Cares y el Duje, fueron los encargados de, en una labor de millones de años, esculpir los valles por los que hoy discurren y así dar forma a los tres macizos. El Cares separa los macizos del Cornión y los Urrieles y, más al este, el Duje separa éstos del macizo de Ándara.
Administrativamente, estas montañas están enclavadas en tres comunidades autónomas distintas, el Principado de Asturias, Cantabria y Castilla y León (provincia de León). Cabe destacar que la zona central de los Picos, los Urrieles, prácticamente equidista de las tres capitales provinciales, Oviedo, León, y Santander, situándose a unos 85-90 km de ellas. También es destacable el pico Tesorero, en el macizo Central, por ser un trifinio o punto en el que coinciden los tres límites provinciales.
Cultura
El Parque Nacional de los Picos de Europa es heredero del primer Parque Nacional español, el de la Montaña de Covadonga, creado en 1918 al amparo de la Ley de Parques Nacionales de 1916, entre otros motivos, para conmemorar el 1200 aniversario de la Batalla de Covadonga, que dio inicio al amplio período de La Reconquista, pero también y vinculado al hecho cultural, por afectar al marco natural del Santuario, para iniciar la implantación en nuestro país del régimen de protección de espacios naturales que ya había tenido su inicio en USA y en el Norte de Europa, mediante la extensión de la figura de Parque Nacional al Macizo Occidental de los Picos de Europa, o del Cornión.
Fauna
De la fauna presente en los Picos de Europa destaca el rebeco cantábrico (Rupricapra parva). Su presencia en las zonas más elevadas de los macizos resulta tan espectacular como sorprendente es su agilidad en un terreno tan difícil, pues es el único que osa aventurarse en los Picos hasta sus zonas más altas.
En lugares más accesibles hay una mayor variedad de especies, como el corzo, el ciervo, el jabalí, el zorro, el oso o el lobo. En los ríos, la nutria, el mirlo acuático, el martín pescador, el salmón atlántico y la trucha. Y sobre todo al peculiar urogallo, que aunque su presencia es mayor en la Cordillera Cantábrica, aquí también se puede ver y escuchar su canto. El urogallo habita en los bosques, donde convive con el pito negro (Dryocopus martius), la perdiz, el gato montés, el lirón, la ardilla y la gineta.
Entre las más de 100 variedades de aves que se pueden encontrar en el parque natural, destacan las grandes rapaces, como el águila real, el águila culebrera, el alimoche, el buitre leonado y el quebrantahuesos. También habitan la chova piquirroja, la chova piquigualda y el cuervo. Y se puede observar el vuelo del acentor, la bisbita y el gorrión alpino.
Flora
La escasa distancia de los Picos de Europa a la costa, de aproximadamente 30 kilómetros, permite que en ellos se desarrollen especies vegetales tanto atlánticas como mediterráneas. La vegetación presente en los Picos se puede diferenciar según la altura a la que se encuentra. Así se pueden señalar las áreas dominadas por la encina, el roble y el haya.
Por encima de los 1500 m, debido a la altura y a lo escarpado del terreno, la presencia vegetal se limita, allí donde el suelo lo permite, a la pradera alpina. Destacan especies del género Sedum y Saxifraga entre las grietas de las rocas. A menor altura se puede apreciar la presencia de especies vegetales como el fresno, el enebro, el abedul, el nogal o el tilo, así como algunas especies de flores, como la aguileña cantábrica, el alhelí de campo o la siempreviva. También podemos encontrar plantas carnívoras, como la Pinguicula vulgaris.
En 2017, junto con otros hayedos de España y Europa, los de Cuesta Fría y Canal de Asotín fueron declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco como extensión de los Hayedos primarios de los Cárpatos y otras regiones de Europa.
Pastores de los Picos de Europa: Premio Pueblo Ejemplar de Asturias 1994.
En el año 1994, los Pastores de los Picos de Europa recibieron el Premio al Pueblo Ejemplar. La Fundación Princesa de Asturias quiso homenajear a estos trabajadores por su increíble labor a la hora de trabajar las tierras comprendidas en la zona de los Picos de Europa y conservar, durante generaciones, las importantes tradiciones pastoriles, como subir el ganado a pastar en altura durante los meses cálidos y bajarlos en invierno o la creación de quesos tradicionales asturianos, como el Cabrales, el Gamonéu o el Beyos. Estos pastores han usado durante años esta zona montañosa sin afectar a su estructura, realizando también actos de rescate cuando algunos montañeros resultaban heridos.